jueves, 1 de enero de 2026

TIEMPOS GUERREROS; TIEMPOS SIN PAZ

 

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Guerras permanentes; días sin amistad,

Orillas repletas de cadáveres,

Sin remanso; sin serenidad.

 

No hay amigos; no hay parientes,

Simplemente, unos crédulos insensatos,

Al servicio de lejanos intereses.

 

Ríos ensangrentados; vaciados de vitalidad,

De vidas ajenas, sin pena; en soledad,

Dolientes descreídos, de vecinos y de la sociedad.

 

Combatientes que, en caminos mugrientos, perecieron,

Se fueron y no regresarán,

Sucumbieron en nombre de una supuesta veracidad.

 

Nada es como dicen que, realmente, es,

Morir por morir es un sinsentido,

Un magnífico despropósito; una perfecta necedad.

 

La barbarie de la guerra es certificado de deshumanización,

Un millón de años dándonos estacazos,

Y como el día antes…, antes de empezar.

 

Pulcros diplomas de la estupidez humana,

No es necesario razonar; no piden disentir,

No se gratifica la inteligencia; se premia la brutalidad.

 

Campos de batalla, repletos de estafados difuntos,

¡Cayeron pegando tiros, y sin saber la verdad!

Una certeza (posiblemente) dañina, pero veraz.

 

Tontos serviles, víctimas de la postverdad,

Mártires de sus propios asesinos,

¡Eso sí: despedidos con solemnidad!

 

¿Qué les dijeron y qué había de sinceridad?

Mandamases falsarios, coces penitentes les tendrían que dar,

¡Todos los días del resto de sus corruptas vidas, y sin descansar!

 

¡Miserables amos, verdugos de sus pueblos!

Locuaces saltimbanquis de la falsedad,

¡Unos inútiles, en realidad!

 

Me repugnan los pensamientos turbios,

Fabulosas luces de neón nos venden de noche y de día,

De colores y de formas distintas.

 

Lugares aciagos, jornadas sin luz,

Las mentes (mal) pensantes, mentan al miedo…,

Un canguelo obsceno y pueril.

 

Inventos de historias falaces,

Nos engañan, nos embrutecen,

Nos maltratan y… ¡sin reacción!

 

¡Distópico mundo, convulso en una hoguera voraz!

¡Inmolados en vida, en una civilización en descomposición!

¡Tiempos guerreros; tiempos sin paz! 

 

Nada brilla más que la Luz de nuestra presencia

 

 Santiago Peña

 

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lunes, 29 de diciembre de 2025

TIEMPO, LUZ Y VIDA

 

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El paso cíclico del Tiempo (de los días, de los años...), de la Luz (amaneceres y atardeceres) y de la Vida (nacimiento y muerte).

Todo es un TRÁNSITO; nada permanece.

El mensaje de la Música es Eterno, como Eterna es nuestra memoria.

Somos Eternos, como Eterna es la Luz.

Nada brilla más que la Luz de nuestra presencia.

La muerte es puro TRÁNSITO; nada más.

 

Santi

 

Barcelona, en 29 de diciembre de 2025


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