jueves, 1 de enero de 2026

TIEMPOS GUERREROS; TIEMPOS SIN PAZ

 

*      *      *

 

Guerras permanentes; días sin amistad,

Orillas repletas de cadáveres,

Sin remanso; sin serenidad.

 

No hay amigos; no hay parientes,

Simplemente, unos crédulos insensatos,

Al servicio de lejanos intereses.

 

Ríos ensangrentados; vaciados de vitalidad,

De vidas ajenas, sin pena; en soledad,

Dolientes descreídos, de vecinos y de la sociedad.

 

Combatientes que, en caminos mugrientos, perecieron,

Se fueron y no regresarán,

Sucumbieron en nombre de una supuesta veracidad.

 

Nada es como dicen que, realmente, es,

Morir por morir es un sinsentido,

Un magnífico despropósito; una perfecta necedad.

 

La barbarie de la guerra es certificado de deshumanización,

Un millón de años dándonos estacazos,

Y como el día antes…, antes de empezar.

 

Pulcros diplomas de la estupidez humana,

No es necesario razonar; no piden disentir,

No se gratifica la inteligencia; se premia la brutalidad.

 

Campos de batalla, repletos de estafados difuntos,

¡Cayeron pegando tiros, y sin saber la verdad!

Una certeza (posiblemente) dañina, pero veraz.

 

Tontos serviles, víctimas de la postverdad,

Mártires de sus propios asesinos,

¡Eso sí: despedidos con solemnidad!

 

¿Qué les dijeron y qué había de sinceridad?

Mandamases falsarios, coces penitentes les tendrían que dar,

¡Todos los días del resto de sus corruptas vidas, y sin descansar!

 

¡Miserables amos, verdugos de sus pueblos!

Locuaces saltimbanquis de la falsedad,

¡Unos inútiles, en realidad!

 

Me repugnan los pensamientos turbios,

Fabulosas luces de neón nos venden de noche y de día,

De colores y de formas distintas.

 

Lugares aciagos, jornadas sin luz,

Las mentes (mal) pensantes, mentan al miedo…,

Un canguelo obsceno y pueril.

 

Inventos de historias falaces,

Nos engañan, nos embrutecen,

Nos maltratan y… ¡sin reacción!

 

¡Distópico mundo, convulso en una hoguera voraz!

¡Inmolados en vida, en una civilización en descomposición!

¡Tiempos guerreros; tiempos sin paz! 

 

Nada brilla más que la Luz de nuestra presencia

 

 Santiago Peña

 

*      *      *

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario